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Prostitutas independientes entrevista prostitutas

Posted On October 2, 2012 at 10:12 pm by /

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Decir puta en televisión quema tanto la lengua como decir negro. Pero algunas veces los periodistas no nos damos cuenta de que el eufemismo es la peor elección que podemos hacer a la hora de hablar de un tema. El problema sobreviene cuando son las propias instituciones políticas las que nos quieren imponer esos eufemismos. Y eso es lo que acaba de suceder en Madrid.

Con motivo del Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de niños, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó el pasado viernes toda un guía en la que se nos instruye a la hora de escribir sobre el tema de la prostitución.

El enfoque de las directrices, sin embargo, deja mucho que desear. La alcaldesa no se daba cuenta de que, con su guía, la primera persona en degradar a las prostitutas era ella misma. La guía corrió como la pólvora en las redes sociales encendiendo la ira de los colectivos de trabajadoras sexuales.

En las instrucciones a los periodistas del consistorio madrileño, la prostitución se equiparaba con la trata. Se obviaba que muchas de las meretrices que trabajan en España no lo hacen obligadas, no forman parte de ninguna mafia.

Me niego a que me traten como a una niña o como a una disminuida a la que hay que tutelar porque no sabe lo que hace" , me comenta Anna de la asociación de trabajadoras sexuales Aprosex , cuando le pregunto su opinión sobre la guía. A Carmena hay que darle un curso de prostitución, amigas de Aprosex.

Las razones de Anna son las mismas que esgrimen otras trabajadoras sexuales que llevan años intentando desligar la prostitución de la trata de blancas. No somos cuerpos en venta ", asegura Natalia Ferrari, una de las primeras en protestar contra la guía en Twitter. Con la publicación de las directrices, Carmena ha intentado equiparar al mismo nivel a las mujeres obligadas a prostituirse y a las que lo hacen por elección propia. Pero la comparación ha sido un error colosal que ha indignado a las prostitutas.

No una prostituida ni una víctima. A mí nadie me prostituye, ejerzo el oficio de manera libre e independiente, ofrezco un servicio sexual remunerado y los que lo demandan son mis clientes, no mis prostituidores. Debería darle vergüenza tantos inventos", explica indignada Kenia García, escort independiente.

En la habitación de lujo se ve cara a cara con el cliente, quien normalmente pasa de los cuarenta años. Son dos adultos, la escort independiente madura sabe lo que tiene que hacer, lo hace de forma natural, todo para que el hombre disfrute muchísimo.

Lo he hecho con otra escort para que mi cliente me vea y también se lo he hecho a mi cliente. Hay hombres que se saltan las normas en el sexo y piden cosas con las que llegan a un gran placer y a la liberación.

Previamente él ya ha elegido el tamaño de la prótesis, tengo una normal y otra grande. A veces jugamos con las dos, otras, el cliente va directo a la prótesis grande. Me encanta ver a un hombre así de entregado a una mujer.

Y así estamos hasta que se corre como una fuente. En realidad los roles son cosas que nos han puesto encima las religiones y las culturas: Una mujer debe comportarse así, un hombre debe comportarse así.

Los roles en la vida y en el sexo son una forma de amputar la creatividad humana. Todos llevamos una puta dentro. Entrevista a una escort independiente de Barcelona. Sexo y Prostitución Servicios Sexuales Entrevistas.

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La guía corrió como la pólvora en las redes sociales encendiendo la ira de los colectivos de trabajadoras sexuales. No tengo ninguna duda de ello.

Hay tantas cosas mal en ese comentario Hago lo que quiero hacer, es como si dijera: Porque ahí nadie hace ese tipo de discurso. No lo vendo, es una herramienta. Han decidido que es una opción mejor que otras. Eso ya te genera relación. También por haberme acercado a asociaciones. Estar activa en redes sociales diciendo que soy puta también ayuda, aunque lo de estar en redes no es algo que necesite personalmente. En el sentido de que antes era un trabajo oculto, considerado denigrante, y a raíz de figuras como Sasha Grey, Stoya , o aquí en España, Amarna Miller , se ve que son personas independientes, con inquietudes, que no se esconden.

He analizado mucho por qué el porno antes era algo horrible y ahora no lo es tanto. Es por figuras como ellas, por el trabajo que han hecho de visibilizar y profundizar en su persona: Soy todas estas cosas y elijo hacer porno porque me da la gana". Creo que con la prostitución también puede pasar, porque las putas jóvenes empiezan a no querer tener una doble vida, quieren hablar en primera persona, no que hablen otros por ellas.

También no tener prejuicios con el sexo, conocerte a ti misma y ser honesta contigo misma. Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes.

Hay que tener un poco de mentalidad emprendedora. En tu blog contaste que el primer cliente fue muy bien. Fue difícil antes de empezar, estaba en plan "puede pasar esto, puede pasar esto otro Puse el anuncio y me empezó a llamar muchísima gente. Sentía bastante inseguridad y pasaron días antes de empezar realmente a trabajar. Lo difícil fue superar mis miedos.

Un eufemismo que se suele utilizar al hablar de prostitución es "vender su cuerpo". Porque todo el mundo trabaja con su cuerpo.

Ahí nadie hace ese tipo de discurso. Mi cuerpo no son los genitales, mi cuerpo es toda yo, y uso mi cuerpo y mi cabeza en el trabajo como cualquier otra persona. Un servicio íntimo con conexión sexual y humana. Dos personas iguales que quieren compartir un momento agradable sin presiones y sin culpa. Se produce un contexto de cercanía, teniendo claro que soy una persona, no una cosa para que te la folles.

El problema es que la gente que empieza a prostituirse lo hace de forma precipitada por estar en una situación de necesidad. Haces muchas referencias a que proporcionas "un espacio seguro". Esto no es "el cliente siempre tiene la razón".

No, hago muchos filtros porque soy consciente de que no todas las personas que acuden a la prostitución tienen esta idea de las relaciones. Hablemos del filtro de clientes. He notado que antes tenías en la web el teléfono y ahora lo has quitado. Que llevo dos años trabajando y me he dado cuenta de que me llama mucho idiota. Tengo poca paciencia con cierto tipo de gente. Cuando pones tu teléfono en internet te llama mucha gente que solo ve tus fotos, el teléfono y te dicen: Ahora pido que me contacten por escrito y eso es muy diferente: Sí, el primer contacto es por correo pero luego te pediré hablar antes de la cita.

Quiero escuchar tu voz y asegurarme de que lo tenemos todo claro. Y cuando me he equivocado, ya tenía dudas de antes. Doy pie a que compartan lo que para ellos sea importante. Si alguien quiere algo especial me lo dice y veré si me apetece o no. Para mí es importante fijar el día y la hora, que tengan claro que va a ser todo con preservativo y que tengan claras las tarifas. Los precios suben si se incluye en la cita salir a comer o acompañamiento a cualquier evento.

Una noche entera son 1. Lo he pensado, pero ahora mismo no me interesa mucho. A mí me gusta tener mi espacio y mi tiempo, no quiero hacer servicios que me condicionen tanto. Pero sí que es importante para mí tener al menos un día libre, que suelen ser los lunes. Y no trabajo los días de regla. Cambia, depende mucho de mi predisposición. Me parece irrelevante hablar de cifras, e incluso invasivo.

Por edad suelen ser de veintimuchos para arriba. Porque después de dos años me he dado cuenta de que es necesario educar a los clientes.

Lo prefiero, es menos visible risas. No, no me avergüenzo de nada. He sido una actriz porno y ahora soy una escort pornstar independiente , lo tengo asumido. El sexo ha sido mi vida, saco mucho partido de mi cuerpo y gano todo el dinero que me sea posible para, en un futuro, dedicarme a otra cosa.

Este trabajo tiene una duración. En la habitación de lujo se ve cara a cara con el cliente, quien normalmente pasa de los cuarenta años. Son dos adultos, la escort independiente madura sabe lo que tiene que hacer, lo hace de forma natural, todo para que el hombre disfrute muchísimo. Lo he hecho con otra escort para que mi cliente me vea y también se lo he hecho a mi cliente.

Hay hombres que se saltan las normas en el sexo y piden cosas con las que llegan a un gran placer y a la liberación. Mientras tenía ese trabajo estaba haciendo voluntariado en una ONG de derechos animales y sentía que estar en el museo me consumía todo el tiempo y energía que quería usar para lo que verdaderamente me importaba.

Así que decidí dejarlo y buscar alternativas. Me convencieron las condiciones que me aportaba y decidí probarlo. Tengo la suerte de tener un entorno muy cercano con quien comparto valores y que me conocen completamente.

Desde el primer momento en que empiezo a considerar este trabajo decido compartirlo. Siempre he recibido apoyo y no he sentido la necesidad de ocultarlo. Es un trabajo que tiene sentido con mi identidad y no hubo ninguna sorpresa para ellos. Al principio tenía miedo. No sabía muy bien cómo sería, me sentía insegura conmigo misma y no tenía claro qué esperar por parte del cliente. Lamentablemente es muy popular la idea de boca de gente que no es puta de que el cliente es un hombre malvado y nuestro papel es ser sumisa y consentir abusos.

Esto es muy peligroso porque normaliza las agresiones y confunde a las chicas que empezamos a trabajar y no tenemos herramientas o conocidas que nos ayuden a ver que eso no es así. Por suerte, con el primer cliente tuve clarísimo que la posición de poder en la relación pertenece a la puta y que cuando el cliente paga recibe lo pactado.

No tiene derecho a exigir nada y no es mi posición consentir la misoginia de nadie. Durante esos comienzos me sentía con muchas ganas de trabajar, había descubierto un mundo nuevo que me gustaba mucho y me lamentaba no haber empezado antes. Supongo que lo descubro haciendo activismo en la ONG de derechos animales. En ese momento tenía 19 y para mí fueron muy importantes esos años en mi vida.

El feminismo empieza calando primero en mi relación conmigo misma y luego con mis ex parejas. Me empiezo a dar cuenta del origen de las inseguridades que tengo con mi cuerpo y empiezo a detectar que las relaciones que había tenido eran tóxicas. En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando.

Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta. He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada. El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales.

Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza. La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución. Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas.